Pues sí...He decidido, de una manera u otra, dedicar esta semana a Samhain, más conocido como HALLOWEEN. Comencé ayer con un pequeño relato llamado "La crisis" e iré poniendo varias cosas.He buscado algunos pequeños vídeos de miedito...y os juro que este es de los que más miedo me ha dado!!! (y os prometo que es difícil que yo me asuste...). No os lo perdáis, porque no tiene desperdicio!!!. Tan terrorífico...COMO LA VIDA MISMA!!! JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAAJAJA
“El que es pobre ya está acostumbrado, pero lo peor es la pobreza de las personas que han tenido un trabajo y ahora están afectadas por la crisis… Sin poder vender sus bienes, etc…” (Carmen Lomana)
"¡SERAS HIJA DE P.......... ........ GR"@%%%$!!. **&ª!"·$%&/()=??¿±«»…˚ ‡ €ÆÅ‹›fifl◊ ˙¯ˇ˚ˇ˘ !!!!!!!!!!" (Calavera y Diablito)
Esto ya comienza a durar demasiado... Cada vez más larga la cola del paro, más larga la cola de servicios sociales, más largas las colas para solicitar ayudas... Hubo tiempos peores, por supuesto, pero ya se empiezan a recordar aquellos de guerra y posguerra en los que era habitual el uso de cartillas de racionamiento. Después de quedarme en el paro y "comerme" los pocos ahorros que tenía, como el hambre aprieta, comencé a salir de caza. Esto me surtía de un buen lote de carne que limpiaba, preparaba y congelaba. De ella iba tirando. A su vez guardaba una cantidad que, a falta de papel moneda, cambiaba por alubias, pan, leche, verduras, algún pollo de vez en cuando. ¡La verdad es que hasta el momento no me puedo quejar!. Acepto lo que la gente puede darme buenamente y con eso...voy tirando.
Intento sacar el mayor partido a cada pieza. Algunas partes las pico y hago chorizos, embutidos, otras las ahumo, a veces las adobo. Digamos que la crisis, de dibujante, me ha convertido en carnicero. Cuando consigo carne, se lo comento a los vecinos; otras veces ellos me recuerdan que les tenga en cuenta para la próxima...
En ocasiones valoré la opción de capturar vivo algún ejemplar...Pero si no tengo apenas para mi, difícil iba a ser mantener vivo a alguno, además...¡ni hablar!, me traería muchas complicaciones. Casi es preferible el sacrificio en el instante y realizar el trueque por artículos de primera necesidad. Sin ir más lejos mi vecino, el de la puerta contigua a la mía, tiene un pequeño huertecito con tomates, pimientos, patatas, lechugas... Por lo general es el primero al que aviso y, a cambio de un par de kilos de carne, unas costillas, algunos huesos para hacer caldo y algunos chorizos, me surte de lo necesario para que yo pueda hacer los guisos o complementar cualquier otro plato.
El caso es que cada vez se hace más complicado salir de caza. No es sencillo salir con un arma y sin licencia. Si me pillara alguna autoridad me "coserían" a preguntas. Cada día he de irme un poco más lejos... Cada vez más municipios de los alrededores tienen más carteles buscando a los que desaparecen...y cada vez se sale menos por la noche... A ver si termina ya esta maldita crisis...
Si vas a la feria de Scarborough: Perejil, savia, romero y tomillo. Dale recuerdos a alguien que vive allí: ella fue una vez mi gran amor.
En la ladera de una colina, en el bosque verde y espeso, el rastro de los gorriones sobre la nieve dorada, cubre y arropa al hijo de la montaña, que duerme ajeno a la llamada del clarín.
Dile que me haga una camisa de batista: Perejil, savia, romero y tomillo; sin costuras ni remiendos, y volverá a ser mi gran amor.
En la ladera de una colina, una rociada de hojas bañan la tumba con lágrimas plateadas. Un soldado limpia y pule su arma. Duerme ajeno a la llamada del clarín.
Dile que me consiga un acre de tierra: Perejil, savia, romero y tomillo; entre el agua salada y la costa, y volverá a ser mi gran amor.
Rugidos de guerra que arden en batallones escarlata.. Los generales ordenan a sus soldados matar y luchar por una causa que han olvidado hace tiempo.
Dile que lo siegue con una hoz de cuero: Perejil, savia, romero y tomillo; y recógelo en un manojo de brezo. Entonces, volverá a ser mi gran amor.
Hoy voy a hacer una confesión...Mi primer contacto con este mundo fue en un teatro...Un teatro llamado "Quod me nutrit, me destruit". Hay quien ya tiene referencia de su existencia, ¡Incluso quién presenció alguna de sus obras!.
Erik Leroux, hijo de Gastón, se encontraba gustoso de encontrarse a cargo de la sala. Bueno, realmente lo llevábamos a medias, pero yo permanecía en la sombra, así lo decidí. ¡Es gracioso!... el fantasma enmascarado era el que daba la cara mientras yo plasmaba mis relatos oculto en el anonimato.
En un principio el proyecto era emocionante, pequeñas obras oscuras, con un toque gótico, relatos de "miedo", algún que otro poema... Para mi era un reto el intentar plasmar sentimientos y ocurrencias emulando (modestamente, desde luego) a mis escritores favoritos...
Sin embargo, con el tiempo, comencé a sentirme absorvido por Erik. El demandaba un tipo de historias y yo sentía la necesidad de mostrar también otras. ¡No es que no me gustara lo que se exponía al público, no!, pero necesitaba algo más...
Erik...¡Ay, Erik!... Siempre serio, triste, meditabundo, correcto, distante...¡Pobre Erik!. Apareciste un día solo, inerte, muerto. A tu lado una simple carta manuscrita a modo de testamento. Todo apuntó a que se quitó él mismo la vida, eso era lo que explicaba esa nota. Y simplemente desapareció, como ese pequeño teatro que fue inmediátamente clausurado.
Hoy confieso. Lo que pareció un suicidio, realmente fue un homicidio... Si, hoy confieso... YO maté a Erik Leroux...
Miércoles, 21/01/2009
A LA ATENCIÓN DEL SEÑOR JUEZ:
A la atención del Sr. Juez:
No se si llegarán estas letras a alguien. En cualquier caso, sea este mi testamento; mi última voluntad. Últimamente me encuentro cansado, hastiado y con una melancolía que apenas me permite la posibilidad de separar mi cuerpo del viejo respaldo de este sillón. Pasan las horas. Conocedor del fluir de los días por los sonidos o silencios absolutos que, cíclicamente, se desarrollan en las tablas del escenario y en el foso de los músicos. Orquesta, barítonos, sopranos, aplausos, pasos, bullicio...silencio. Sonidos de los ensayos y actuaciones que se realizan arriba, en el teatro, como si se tratara del melancólico eco de un fonógrafo, retumbando por las laberínticas galerías de mis subterráneos. Y lo que en un momento fue alegría, ahora es amargura porque me testimonia los torrentes de vida que corren en la superficie y , en contraste, la soledad y decadencia que se ha enquistado en mi morada.
Lo cierto es que no tengo a quien legar, y aunque tuviera tampoco podría recibir mucho de estas manos vacías. Únicamente unos textos. Unos relatos sin destinatario que realicé por matar las horas y por placer propio. Pero las caprichosas musas volaron hacia otras latitudes y en estos momentos mi alma no es tan fértil como antaño. Cuando me encuentren...si en algún momento me encuentran mi cuerpo y mi refugio, hagan lo que consideren con ellos...o con lo que la humedad, el moho, las ratas e insectos tengan a bien mantener intacto.
Ahora me dispongo a recibirla en mis labios. Belladona me obsequiará con su cálido beso y su frío abrazo. Dormiré, con su arrullo y al cobijo de su regazo, el sueño eterno. Quizás, algún día, mi espectro vuelva a pasear por estos sótanos haciendo honor al nombre que el pópulo quiso darme. Quizás, algún día, vuelva el fantasma a recorrer la ópera. Pero esto tan solo lo saben los hados...
Por la senda que atravesaba el bosque espeso y oscuro iba caminando a paso seguro una damita mientras cantaba.
Saltaba de aquí a allá animada por aquel camino pleno de flores, mientras en ramo de mil colores recogía de ellas la más perfumada.
Siendo amenizado con ese cantar, para abreviar el trecho del viaje fue que vio a lo lejos un personaje de peculiares ropas, aspecto y andar.
"Buenas, ¡Ande usted con Dios!" le deseó la rapaza al llegar a su lado, a lo que contestó así el saludado "¿Yo?. Lo dudo mucho. Andad vos"
Aun extrañada por la manera, sobre sus andares quiso indagar, y por ello no dudó en preguntar "Señor, ¿A qué se debe su cojera?"
Notó el caballero cierta lástima, más él no buscaba ningún consuelo "Señorita, se quebró al caer del cielo. Se rompió la pierna...como mi alma"
Nuevamente la niña quedó pensativa ante las respuestas del extraño varón pues para caer del cielo no veía razón ni la acción con resulta tan negativa
Y fijando su mirada en el terroso suelo, deliberando el como y el porque fue alcanzó a ver pezuña en lugar de pie exclamando "!Dios!, !El diablo cojuelo!"
Y el diablo esbozó una tenue sonrisa levantó su sombrero y reverencia hizo asomaron los cuernecillos entre su rizo y siguió su camino sin pausa, sin prisa...
Psiquiatra- ¿Cómo son sus relaciones sexuales? La respuesta usual es esta:Las normales... Psiquiatra- ¿Y cuales son las normales? Paciente- Pues... como las de todo el mundo Psiquiatra- ¿Sabe usted como son las de todo el mundo o, cuando menos, las de sus hermanos, amigos, vecinos...? Paciente-No, ¿cómo voy a saberlo? Psiquiatra- ¿Entonces? Paciente- Bueno, las que yo creo que son normales. Psiquiatra- Bien, pues dígame usted cuáles son las suyas para que yo vea cuáles son las que usted considera normales
Guardo esencias en frascos del alma y con los ojos cerrados las abro y huelo, aspirando sus perfumes y el consuelo de un corazón que busca así la calma.
Tengo tarros con ungüentos de esencia que aplico despacio por toda mi geografía. Lo unto, lo extiendo y lo froto en tu carestía, para que con el aire viaje a tu presencia.
Los tengo guardados y sellados con besos en un pequeño armario alojado en mi pecho, los saco en ocasiones para recorrer el trecho cuando me separo de ti, y me siento preso.
Y con estos elaborados untos acudo a tu lecho colocándome en su esquina y velando tu sueño, y en amarte dormida pongo todo mi empeño, cubriendo tu espalda con mi ardiente pecho.
Y con los primeros rayos, llegando el amanecer, cuando la luz barniza con sus tonos la mañana, cuando saluda el sol asomándose a tu ventana, te beso, te acaricio y parto, retornando a mi ser.
Tornulgan, el gran brujo negro, había regresado de nuevo a su tierra, pese al juramento de no volver que hizo el día que emprendió su marcha en busca de nuevos poderes y decidió unirse a Perfide, la gran fuerza maligna. Pero una de sus visiones, le había obligado al retorno, en ella sintió el gran poder de una hechicera, y vio en sus ojos los suyos, y aquella marca inconfundible...
Y sabiendo que Perfide, partícipe de la visión y, ante la amenaza de la fuerza de la hechicera, había sentenciado su vida, decidió el brujo anticiparse y dirigirse en su busca para tratar de convencerla de que se uniera a ellos y así salvar a su hija.
Mientras Tornulgan cavalgaba por el bosque, a lomos de su caballo, los recuerdos comenzaron a fluir poco a poco en su mente, imagen tras imagen, y todo fue ella y el perfume de tristalin. Vio su juventud y la pasión nacida a su lado. El día antes de su marcha la poseyó, pero no quiso oír sus lágrimas en la despedida, y dándole la espalda con crueldad, se negó el amor.
Desconocía que ya entonces en el vientre de Tristalin su hija también lloraba por el dolor de su madre y el amor no correspondido, y cuando nació, lo supo, pues nació con la sabiduría de las ancianas, ella sería la hechicera de la oscuridad, y pese a su nombre lucharía contra todo aquel que causara sufrimientos, y las fuerzas de la noche serían sus aliadas.
El hecho de haber nacido con "la marca" condicionó el que, desde muy pequeña, fuera adiestrada por el clan de Estelele. En previsión del posible cumplimiento de la profecía se decidió que Nobila, la gran sacerdotisa de la orden, la acogiera bajo su tutela y se encargara personalmente de instruirla en todas las artes mágicas. No obstante su educación fue complementada por el resto de los miembros de la orden en la medida del arte en la que cada uno era experto. Pero cuando sus poderes estaban prácticamente en su momento más álgido, su secreto fue proyectado a la roca de Vise en la gran guarida de Perfide. La sangre de Tornulgan, que era la misma que corría por las venas de Intuneric "la hechicera de la oscuridad", capto y absorbió también la señal en forma de ensoñación.
Al entrar en el poblado nadie le reconoció. Tan solo vieron un ser sombrío cubierto de arriba a abajo por una roja capa engalanada con ricos bordados en oro. Tampoco se apreciaba gesto debido al amplio capuchón con el que cubría su cabeza. La copiosa lluvia hacía que nadie caminara por las embarradas calles, por lo tanto avanzó solo hasta el centro del lugar donde se alzaban doces enormes piedras en forma de círculo.
Había llegado, y aquel lugar permanecía como en sus recuerdos, pero Tornulgan no podía permitirse más el capricho de la memoria, así que Desmontó de su caballo, y caminando con paso firme se situó en el centro de los menhires, donde cerro sus ojos y comenzó la espera.
La noche anunciaba su llegada con una luna sombría e Intuneric supo que había llegado el momento de prepararse, mientras el dolor aumentaba, y la marca ardía cada vez más en su piel.
Envuelta en su magia, como la noche se envolvía de nubes negras, dejó su cabaña, y se dirigió al poblado, mientras la lluvia se apartaba a sus pasos mostrándole con acierto el camino para el cumplimiento de la profecía.
Una vez más sintió el dolor, pero quiso olvidarlo recordando todo lo que había aprendido junto a la orden "Tu marca podrá causarte la muerte, pero no la temas, porque en ella radica tu fuerza". Y recordó la cara de Ashaneir al pronunciar estas palabras.
Si alguna vez sintió como mujer todo fue por Ashaneir. Y aquella lluvia se lo recordaba, pues él le enseño el dominio de las tormentas. Y en una de ellas, en la peor él tuvo que recordar quién era para no caer en el yugo de la pasión que latía en el corazón de Intuneric.
Por su pasión fue condenada por Nobila, quien no podía permitir que su pupila se alejara del camino señalado, y así apartó de su vida a Ashaneir, sentenciado en aquella tormenta su pertenencia a la orden.
Aunque trató de buscarle, nada se escapaba del dominio de su maestra, y sólo alejándose ella misma de la orden podría lograrlo. Pero el tiempo y su aprendizaje la fueron preparando para su destino en el que el amor ya era un sueño vago.
Se acercaba al poblado, y a cada paso la oscuridad en las casas mecida con su mano derecha, tratando de proteger a aquellas personas que a pesar del miedo que sentían por la hechicera siempre habían sabido que ella les protegía. En la ausencia de luz, el regalo del sueño para que no fueran testigos.
De esta manera llego hasta el punto en el que se encontró cara a cara con su progenitor. En ese momento el viento se volvió más fuerte. Sus vestimentas y cabellos comenzaron a hacer remolinos contrastando con la rigidez de sus rostros.
-Sabes que tu fin está cerca- sentenció Tornulgan con rostro severo- Aún tienes una oportunidad de salvar tu vida. Únete a nosotros...es la única manera de que Perfide acepte...
-¡Jamás!. ¡Sabes tan bien como yo que eso nunca será posible!. Mi sangre, pese a compartir la tuya, no corre para volverse negra como la pez
En ese mismo instante un rayo cayó entre ellos dos y apareció Ashaneir que, intentando proteger a la hechicera, lanzó un ataque al nigromante. El golpe fue repelido sin mucha dificultad.
-JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA...¿Qué haces tu aquí?. ¿Como osas interponerte al destino?
De esta manera comenzó un intercambió de ataques entre ambos. Lucha que, a pesar del dominio del joven mago blanco, terminó con un certero golpe que sesgo su vida. Ashaneir cayó al embarrado suelo fulminado y las gotas cayeron empapando su cuerpo inerte y con la mirada perdida.
-¡INTUNERIC!
Cuando Tornulgan pronunció de esta manera el nombre de su hija, no dio tiempo a más. El terreno retumbó y comenzó a surgir una forma indefinida en un principio. La amalgama embarrada fue tomando la forma de una gigantesca y monstruosa figura que parecía surgir directamente del interior de los infiernos. Unos ojos encendidos y brillantes como ascuas, mil dientes afilados como cuchillos que dibujaban lo que parecía una macabra sonrisa, brazos rotundos como columnas en número de seis y un poderoso tronco que se alzaba sobre dos patas terminadas en garras como garfios. Perfide emitió un rugido que hizo que todos los menhires que rodeaban el escenario se resquebrajaran e hicieran añicos. Y su voz retumbó como cien truenos en esa tormenta.
-¡TORNULGAN!!! ¿ACASO EN ALGÚN MOMENTO TUVISTE EL ATREVIMIENTO DE PENSAR QUE ALGO SE PODRÍA ESCAPAR A MI CONOCIMIENTO?. LO QUE CALLAN TUS TRAIDORES LABIOS LO PERCIBO EN TU CORAZÓN QUE ENTREGASTE A MI SERVICIO...
Al invocar el brujo el nombre de su hija, Perfide se percato de que en el corazón de este se encendió una pequeña luz de compasión hacia su hija. Y no dio opción a nada más. Se abalanzó sobre él devorando y destrozando su cuerpo. Quedaron solos la hechicera y la personificación del mal. Todo está escrito en el gran libro del destino y la preparación de la joven debía culminar esa noche en ese instante porque así aparecía en sus páginas. Y cuando parecía que todo estaba sentenciado, cuando el espanto iba a ejecutar a su contrincante, de los restos de Tornulgan y Ashaneir surgieron dos seres de luz que complementaron el alma de la chica. La agresión que iba a ejecutar Perfide se convirtió en su propio fin, ya que la conjunción de la trinidad hizo a la hechicera desatar un poder que nunca jamás se vio antes ni en el mundo de la luz ni en el de las tinieblas. Y mientras un torrente de agua continuaba cayendo del cielo empapando y resbalando por sus negros cabellos y su cuerpo absorbió la energía del abatido contrincante transformándola...
Creo, sin duda, que deberías saber una verdad que nos ha sido oculta durante siglos. Vivimos, comemos, trabajamos, amamos...ignoramos. Tu mente no alcanzaría, ni tan siquiera por un momento, a imaginarlo. Y es que esto es tan cierto como que la tierra gira. Has de conocer, aunque no lo creas, que nuestro subsuelo se encuentra oradado en lo más profundo como si de un queso emmental se tratara. un laberinto de túneles convergen y divergen por toda la geografía interior desde algunos siglos atrás.
¿Cómo ha llegado a tan laberíntico estado?. Hacia finales del siglo XVII cuatro hermanos, un varón y tres hembras caracterizados por un narcisismo sin límites, sobrepasando las fronteras de la enajenación, desaparecieron como si se los hubiera tragado la tierra. Y aunque la tierra no les engulló, si que les sirvió de secreta madriguera ya que en su interior se dedicaron al único fin por el que parecía que hubieran venido al mundo... amarse entre ellos ante la incapacidad de amar a los demás.
Lógicamente esas noches de placer desmedido dieron sus frutos. Rara era la ocasión en que si una de las hermanas no se encontraba recién parida no se hayase otra comenzando la gestación de un nuevo vástago. De tal manera se sucedían los acontecimientos que, los cuatro protagonistas, encontraron su propio reflejo en sus descendientes y, así mismo, la capacidad de entregarse a los placeres de la lujuria con algunos individuos más.
Y mantuvieron relaciones padres con hijos, sobrinos con tías, hermanos con hermanas... En cuanto los descendientes conseguían una mínima madurez sexual, abrían las puertas a la posibilidad al nacimiento de una nueva generación. Tanto fue así que llegó un momento en el que la mezcla de su sangre fue tan turbia como difícil definir el parentesco que unía a unos con otros.
Mientras, con el paso de los años la aldea, arriba, se iba convirtiendo en un pueblo y de pueblo en una pequeña ciudad con su cotidianidad, sus idas y venidas, su gente trabajando...
Abajo, en las entrañas, se multiplicaban los pasadizos para ir albergando a los hijos de los hijos de los hijos... Los que sobrevivían, porque has de tener en cuenta que llegó un momento en que las mutaciones de los genes fueron cada vez mayores, los nacidos muertos eran casi más cantidad que los que sobrevivían, y los que sobrevivían iban arrastrando estigmas y deformaciones... Anemia, hemofília, talasemia... falta de miembros, ojos bicolores, síndrome de Rett... Y cuando uno de ellos nacía muerto, al final terminaban por devorarlo. Cuando alguno terminaba sus días, tras una breve vida debido a sus problemas congénitos, era digerido por la comunidad. Tampoco había ratas y el resto de animales evitaba rondar cerca de las disimuladas salidas al exterior de sus guaridas. Alguna vez que otra desapareció algún cadáver del cementerio, culpándose al desconocido vándalo de turno...
¿No lo sabías?...Has de saberlo, aunque no lo crea. Nuestro subsuelo se encuentra oradado en lo más profundo como si de un queso emmental se tratara. Y es tan cierto... COMO QUE LA TIERRA GIRA...
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo. Aún sigue posado, aún sigue posado en el pálido busto de Palas. en el dintel de la puerta de mi cuarto. Y sus ojos tienen la apariencia de los de un demonio que está soñando. Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama tiende en el suelo su sombra. Y mi alma, del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo, no podrá liberarse. ¡NUNCA MAS!