jueves, 12 de noviembre de 2009

EL DÉCIMOTERCER CUENTO DEL DIABLO Y LA LUNA OSCURA: UNA CITA INESPERADA

CUENTO ESCRITO POR DIABLO Y LUNA OSCURA




Estaba apurando el último cigarrillo que le quedaba mientras lo acompañaba con un café con una gota de leche, lo justo para clarear un poco la oscura infusión, y una también mínima dosis de azúcar. Comenzaba a despuntar el día aunque el sol no aparecía por ningún lado. Unas nubes espesas y cargadas se habían hecho fuertes en el cielo liberando tanta agua que pareciera un nuevo castigo divino. Mirando por la ventana prácticamente lo único que se apreciaba era una líquida cortina renovada constantemente por lo que estaba cayendo. Era una lluvia triste, gris, desapacible... de esas que no solo mojan el paisaje si no también las almas. Última calada, casi fumándose un filtro sostenido entre sus dedos amarillentos por la nicotina.

Debía comenzar la jornada pese a haber pasado otra noche en vela. Sí, otra, la verdad es que Hacía mucho tiempo que había renunciado al sueño que regalaba la noche, y en su lugar trataba de encontrar respuestas en ese desvelo tan frío como esa lluvia sin amanecer.

Realmente sentía como si el sillón se hubiera fusionado con su cuerpo impidiéndole incorporarse. Un esfuerzo más, mientras emitía un gruñido que salía de sus entrañas, y vuelta a la monotonía de un día más.

Mientras cerraba la puerta y el agua comenzaba a mojarle deseo no volver a abrirla.

En la calle, la gente, entre paraguas oscuros, caminaba apresuradamente buscando huecos para evitar un contacto que detuviera su marcha. Pero él caminaba al mismo paso de siempre, sintiéndose invisible entre las personas, como cada día, y compadeciéndose de su simplicidad porque él sabía que el tren llegaría a la misma hora.

Cuando subió al vagón sintió ese calor húmedo casi nauseabundo, y las miradas furtivas de sus acompañantes viciando aún más el aire. Y uno a uno los examinó mientras ellos se escondían tratando de fijar la atención en algo que evitara comprometerles. Tan sólo una anciana le miró a los ojos. Hacía tiempo que nadie lo hacía. Pobre anciana, quizás sabía que la muerte estaba cerca.

Una voz enlatada anunció la llegada a la estación en la que se bajaba y no sin dificultad se acercó hacia las puertas. Las abrió de manera mecánica, como todos los días , y se encaminó hacia las escaleras que le llevaban a la gris calle rodeado de otro montón de personas que andaban y se movían con el mismo automatismo que él. Y en el trabajo más de lo mismo. El regreso a su casa fue como una imagen especular de la ida al trabajo...lineal, un calco al viaje matinal si no fuera por la más pronunciada ausencia de luz.

Subió las escaleras arrastrando los pies con la mirada fija en huellas y contrahuellas. Al abrir la puerta acercó la mano hacia la pared de su derecha para dar al interruptor que encendía una bombilla de resplandor tenue y mortecino. Al dirigirse a la habitación para cambiarse de ropa pasó por delante de la pequeña salita de estar y, sin darse cuenta en un primer momento, paró en seco volviendo un par de pasos de los dados.No la esperaba. La vio sentada en un viejo sillón de roja tela desgastada esperando paciente. El tapizado del asiento contrastaba con la negra vestimenta y la palidez de la piel de la hermosísima dama de cabellos negros y ojos profundos.

Tanto la había esperado que ahora, al tenerla frente a él, sintió. Hacía mucho tiempo que no lo hacía, pero ni en la mejor de sus fantasías había podido imaginarse que le resultara tan bella. Era inevitable no sentir.

No quiso parecer débil, pero fuera de la angustia que respiraba en su vida ya casi había olvidado esa sensación de emocionarse. No, no era miedo, era casi felicidad.

Un segundo más en silencio. Ella no tenía prisa y podía esperarle pacientemente pues cada noche había oído como la llamaba. Y ya no cabía el arrepentimiento porque él la miraba fijamente a su rostro.

Nunca se cuestionaba esas últimas miradas, simplemente cumplía su misión como cada día, como cada hora, minuto, segundo. Pero se fijo en sus ojos y en ellos se vio así misma, hastiada de la muerte.

No quiso parecer débil, no quiso sentir, no quiso emocionarse.

Rebelándose contra esa sensación se levantó y se dirigió hacia él para darle su beso y poner fin a ese momento que duraba ya mucho.

Al posar sus labios sobre los de él sintió su paz. Todo había terminado.

Estaba apurando el último cigarrillo que le quedaba mientras lo acompañaba con un café con una gota de leche, lo justo para clarear un poco la oscura infusión, y una también mínima dosis de azúcar. Comenzaba a despuntar el día aunque el sol no aparecía por ningún lado. Unas nubes espesas y cargadas se habían hecho fuertes en el cielo liberando tanta agua que pareciera un nuevo castigo divino. Mirando por la ventana prácticamente lo único que se apreciaba era una líquida cortina renovada constantemente por lo que estaba cayendo. Era una lluvia triste, gris, desapacible... de esas que no solo mojan el paisaje si no también las almas. Última calada, casi fumándose un filtro sostenido entre sus dedos amarillentos por la nicotina.

Otra vez había soñado despierto con ella y de nuevo le había abandonado en la vida.

domingo, 8 de noviembre de 2009

BLUE MOON


Una tenue luz entraba por la ventana cuando se incorporó, sentándose sobre la cama, como un resorte. Se encontraba empapado en su propio sudor. Un ardor por todo su cuerpo pareciera generarse en lo más profundo de sus entrañas. Tan grande era ese calor y malestar que comenzó a arrancarse el pijama que le cubría. Ante la quemazón y sudoración excesiva se echó mano al rostro, percatándose de que el líquido que transpiraba su piel era cada vez más espeso, como una gelatina o tal vez una especie de baba. Poco a poco este fue solidificándose al contacto con el aire hasta llegar a convertirse en una membrana que envolvió todo su cuerpo. A su vez empezó a sentir un agudo e insoportable dolor en todos los huesos que se alargaban, se acortaban, se ensanchaban e incluso algunos parecían dislocarse entre chasquidos, crujidos y crepitares. Los ruidos emitidos por su anatomía quedaban apagados por los gritos de angustia que emitía. Además del sufrimiento que le estaba produciendo esa transformación ósea sintió como si miles de agujas intentaran atravesar su epidermis para salir hacia fuera. El vello comenzó a brotar de manera desmesurada y a una velocidad completamente anormal. Los ojos inyectados en sangre, la mandíbula desencajada mientras los dientes se agrandaban y agudizaban entre las sangrantes encías, las orejas recolocándose y alargándose. Entre las convulsiones, la zarpa desgarró la placenta derramando todo el líquido que contenía, liberando su nueva forma cubierta de empapados y chorreantes mechones. Gruñidos y aullidos rasgaron el silencio como las nubes rasgaron la luna...

lunes, 2 de noviembre de 2009

UNAS PELICULITAS CORTAS...PARA CERRAR LA SEMANA TEMATICA...

Y quién mejor que Tim Burton!!!... Dos cortos suyos y el trailer de su última pelicula...

VINCENT


FRANKENWEENIE



ALICIA EN EL PAIS...DE TIM BURTON

..........................

sábado, 31 de octubre de 2009

EL DECIMO CUARTO CUENTO DEL DIABLO Y LA LUNA OSCURA. ESPECIAL HALOWEEN.

CUENTO ESCRITO POR DIABLO Y LUNA OSCURA




Existen muchas leyendas acerca de esta noche, pero yo os contaré una que seguro que os sorprende.

Aquella noche despertó la luna rodeada de un halo oscuro debido a las nubes y bruma que rasgaban su figura e intentaban contenerla. Lejos de sentirse inquieta supo que el manto que la rodeaba, más negro y sombrío de lo que jamás hubiera estado, otra vez le brindaba una oportunidad. Se cubrió con parte de esa oscuridad como si de una capa se tratara, pidiendole a los lobos que la llamarán fuerte para descender con el sonido de sus aullidos.

Los lobos aquella noche estaban intranquilos y la dama blanca lo percibió al verse de nuevo entre ellos. El bello de su espalda se encontraba erizado y los ojos brillaban como las ascuas de los hogares en los que se encontraba toda la gente atrincherada, protegiendose del crudo frio y de las almas que buscaban compañía.

Quiso correr por los bosques, sentir de nuevo la tierra sobre sus pies, pero su manada le llevo cerca de un pueblo y allí sintió por primera vez lo que olisqueaban los lobos, el miedo, pero no el de ella sino el de los habitantes de aquel lugar.

Oyó el murmullo de oraciones que no entendía y pensó que quizás aquel era otro extraño ritual como aquellos tantos que escapaban a su entendimiento. A lo lejos, entre la neblina, se vislumbraban pequeños farolillos en procesión silenciosa y espectral.

En un momento, las campanadas de la vieja iglesia rompieron un silencio que hasta ahora tan solo había sido matizado por el fuerte viento. Y nuestra dama camino sobre las ondas que podujo su doblar, cubriéndose aún más con su capa, adentrándose por las calles de aquel pueblo. Pegado a la pequeña iglesa, en un cementerio de herrumbrosas y destartaladas rejas, pudo ver a una anciana. Se había abierto paso entre panteones, pétreos ángeles orantes, cruces y lápidas hasta llegar ante la tumba de su hija. Le llevaba flores recién cortadas, y en la fragancia vio aparecer la silueta de una mujer hermosa, volatil, palida, que intentaba separarse de su huesuda acompañante. La Parca no dejaba de mirarla, reflejandose en sus ojos. La joven doncella tan solo quería un instante para poder acariciar y dar consuelo a su madre.

Era la muerte a la que aullaban los lobos. Una muerte que en esa noche se mostraba triunfante concediendo el favor a hombres , mujeres y también niños translucidos por el paso del tiempo, que llenos de tristeza intentaban dirigirse a sus casas, con los pequeños farolillos, para aliviar el alma de los que dejaron con vida, atraídos por el aroma de esas flores que sólo en esa noche podían apreciar y que fueron puestas en su memoria.

Ante esa anciana capaz de enfrentarse a todo, la luna se deshizo de la capa que la envolvía, regalándole su luz. Y así fue como esa madre pudo por fin ver una vez más a su hija. Tan sólo un momento, un infimo instante, pero suficiente para sentir que su pequeña sólo estaba triste por la angustia que no la había dejado desde el día de su marcha por no haber podído despedirse como hubiera deseado...

Aceptando por primera vez su muerte comenzó a sentir la paz que tanto añoraban ambas. Y en el disfrute de esa paz, por fin su hija se desvaneció con una sonrisa dibujada en sus labios.

Dándose cuenta la luna de que sólo quien mirará a través de la luz podría ver a sus seres queridos, fue casa por casa ofreciendo su luz. Pero la gente de ese pueblo tenía miedo a la muerte y los mantos que cubrían a ambas eran similares.

Cuentan que la anciana contó a toda la gente del pueblo que bajo una luz pudo ver a su hija. Y aunque muchos no la creyeron, poco a poco al llegar esa noche muchos empezaron a encender una vela.

jueves, 29 de octubre de 2009

SESIÓN DOBRE: CUENTO Y... PON UNA CALABACITA EN TU VIDA...HACIENDO MANITAS...JAJAJAJAJAJAJAJA

DÉJÀ VU:

Ya es de noche. Me levanto de la cama en una habitación invadida por el silencio. Sin una sola luz que oriente mis pasos. Me dirijo hacia el baño. A veces tengo esa sensación de estar viviendo un "déjà vu". Deambulo por la casa sin un quehacer concreto, simplemente me muevo, simplemente por no estar quieto. Paro y me la quedo mirando fijamente. Observo como cuelga del techo en reposo, delgada, resistente... a la espera. Miro a mi derecha y me acerco hacia la silla...

Ya es de noche. Me levanto de la cama en una habitación invadida por el silencio. Sin una sola luz que oriente mis pasos. Me dirijo hacia el baño. A veces tengo esa sensación de estar viviendo un "déjà vu". Deambulo por la casa sin un quehacer concreto, simplemente me muevo, simplemente por no estar quieto. Paro y me la quedo mirando fijamente. Observo como cuelga del techo en reposo
, delgada, resistente... a la espera. Miro a mi derecha y me acerco hacia la silla...

Ya es de noche. Me levanto de la cama en una habitación invadida por el silencio. Sin una sola luz que oriente mis pasos. Me dirijo hacia el baño. A veces tengo esa sensación de estar viviendo un "déjà vu". Deambulo por la casa sin un quehacer concreto, simplemente me muevo, simplemente por no estar quieto. Paro y me la quedo mirando fijamente. Observo como cuelga del techo en reposo
, delgada, resistente... a la espera. Miro a mi derecha y me acerco hacia la silla...

Cada anochecer le pasa lo mismo. Lucía se queda hasta altas horas viendo la televisión o delante del ordenador. Es cuestión de hacer tiempo. Incluso una vez que se mete en la cama enciende la pequeña radio que guarda en el primer cajón de su mesita de noche, sintoniza la tertulia de turno. Así, arropada con el cálido nórdico, inicia su viaje hacia el reino de Morfeo... Todas las noches esa respiración en la nuca. Todas. Esa sensación de no estar sola en la cama y, en un momento dado, esa percepción se desvanece como si hubiera abandonado el lecho. Y noche tras noche siente esas parálisis, ese agarrotamiento que la impide girarse...noche tras noche...
...................................................................................



Manualidades para Halloween... Si os animais a hacer un recortable de Jack he encontrado este peasso de enlace de lo más simpaticón...JAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJA... También podeis encontrar a Nosferatu, Una calaverilla, Frankenstein y más monstruillos graciosetes...


También podéis optar por este otro recortable decorativo. Imprimir el .pdf, recortar, pegar y listo...En este enlace hay más cosas si os apetece.
Modelo formato .pdf en A-4....Instrucciones

Unos tutoriales de como hacer un típico farol con una calabaza (yo ya tengo una...)

O si lo preferis...Una caja para guardar en los asaltos a las casas con tras exigir el impuesto revolucionario con el "Truco o trato"!!!. Pincháis en la imagen, lo imprimís y "tira millas"...

miércoles, 28 de octubre de 2009

JACK "EL TACAÑO"


Hace un año por estas fechas hice una adaptación de la leyenda irlandesa de Jack O´Lantern. En ella se narra el origen de la tradición de tallar farolillos y lámparas en calabazas (nabos en su origen). Qué mejor ocasión para recuperarlo???... Apagad las luces, sentaros al calor de la chimenea y preparemonos para una pequeña historia, tan cierta... como que el mundo gira.... JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJA....

Hace muchos, muchos años, vivía en un pequeño pueblo un granjero llamado Jack, y al que sus paisanos llamaban Jack “El Tacaño”. La fama por su carácter era bien conocida no solo por sus convecinos si no también por los habitantes de toda la comarca. Si preguntabas a alguien cómo era Jack, te responderían que falso, mentiroso, huraño, desagradable, mezquino, intratable…en definitiva mala persona y con el alma tan sumamente negra como el carbón.

Hasta tal punto llegaba su manera de ser, que el mismísimo demonio se interesó por su persona. Una noche, en la víspera de la fiesta de “Samhain”, apareció en el pueblo de Jack un apuesto joven. Bebió y charló con él en la taberna del pueblo durante largas horas. Llegó el momento en que Satanás descubrió su verdadera identidad y reclamó su alma. Pero Jack, viejo zorro, le pidió un último deseo:

-No tenemos ninguno de los dos dinero para abonar la deuda por lo consumido. Si tan poderoso eres, ¡Conviértete en una moneda!

Dicho y hecho. El diablo se transformó en una moneda, y el viejo se la guardo en un bolsillo donde tenía un crucifijo. No dejó libre al ser infernal hasta que le prometió que le dejaría en paz durante un año.

Pasó el año, y el demonio volvió en la fecha señalada a cobrar su deuda. Pero nuevamente Jack le pidió otro último deseo:

-Tengo hambre, y mis piernas y brazos ya no me responden como antaño. Cójeme esa manzana de lo alto del árbol.

Así fue. El diablo trepó, y cuando estuvo en lo más alto, Jack talló en el manzano una cruz. Para poder bajar, Lucifer tubo que concederle el que no le molestaría en diez años y que jamás podría reclamar su alma para habitar los infiernos.

Pero antes de que se cumpliera el plazo establecido el viejo murió. Cuando se encontraba en las puertas del Cielo, San Pedro le negó la entrada por todas las fechorías que cometió en vida. También se dio la paradoja de que, debido al pacto al que llegó con el Diablo, tampoco podía ser admitido en el averno. Su condena fue, es y será vagar del Cielo al Infierno y del Infierno al Cielo toda la eternidad. Y su única luz, un farolillo tallado en un nabo (ahora una calabaza) con un carbón ardiendo dentro…De esta manera también ilumina el camino del resto de difuntos la víspera del “Samhain”, la noche de “All Hallow´s Eve”…

FELIZ HALLOWEEN


martes, 27 de octubre de 2009

EL ANSIA

Siempre la siento... ¿Tu no?. Corriendo como un torrente imparable, abriéndose paso. Tan solo he de cerrar los ojos y es un abanico de sensaciones. La huelo plena de mínimos matices, dulce, fresca, llamándome, anulando absolutamente mi voluntad.

Dedico las noches a su búsqueda en un intento de liberarme del ansia que me domina... que apacigüe mi abstinencia. Es inevitable, irreprimible ese instinto que despierta en mi un maníaco apetito.

Cuando consigo tenerla en mis labios siento lo que pudiera ser algo parecido a un orgasmo; una explosión de placeres que me inunda, que se acrecienta según va deslizándose cálida y calmadamente a través de mi garganta. Fluye reflejada en mis ojos. Segudamente, al aposentarse en el estomago, el hormigueo...Apuro con avidez las gotas y últimos restos que quedan por mi boca lamiendo, relamiendo, al igual que hago con manos y dedos.


Callejeo sin rumbo rastreándola justo hasta el instante en el que va a despuntar el alba...Entonces busco un lugar donde descansar. ¡Hola!... ¿Me dejarías entrar?...





POR SER VÍSPERAS DE HALLOWEEN...


Pues sí...He decidido, de una manera u otra, dedicar esta semana a Samhain, más conocido como HALLOWEEN. Comencé ayer con un pequeño relato llamado "La crisis" e iré poniendo varias cosas. He buscado algunos pequeños vídeos de miedito...y os juro que este es de los que más miedo me ha dado!!! (y os prometo que es difícil que yo me asuste...). No os lo perdáis, porque no tiene desperdicio!!!. Tan terrorífico...COMO LA VIDA MISMA!!!
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAAJAJA



“El que es pobre ya está acostumbrado, pero lo peor es la pobreza de las personas que han tenido un trabajo y ahora están afectadas por la crisis… Sin poder vender sus bienes, etc…”
(Carmen Lomana)

"¡SERAS HIJA DE P.......... ........ GR"@%%%$!!. **&ª!"·$%&/()=??¿±«»…˚ ‡ €ÆÅ‹›fifl◊ ˙¯ˇ˚ˇ˘ !!!!!!!!!!"
(Calavera y Diablito)

lunes, 26 de octubre de 2009

LA CRISIS


Esto ya comienza a durar demasiado... Cada vez más larga la cola del paro, más larga la cola de servicios sociales, más largas las colas para solicitar ayudas... Hubo tiempos peores, por supuesto, pero ya se empiezan a recordar aquellos de guerra y posguerra en los que era habitual el uso de cartillas de racionamiento. Después de quedarme en el paro y "comerme" los pocos ahorros que tenía, como el hambre aprieta, comencé a salir de caza. Esto me surtía de un buen lote de carne que limpiaba, preparaba y congelaba. De ella iba tirando. A su vez guardaba una cantidad que, a falta de papel moneda, cambiaba por alubias, pan, leche, verduras, algún pollo de vez en cuando. ¡La verdad es que hasta el momento no me puedo quejar!. Acepto lo que la gente puede darme buenamente y con eso...voy tirando.

Intento sacar el mayor partido a cada pieza. Algunas partes las pico y hago chorizos, embutidos, otras las ahumo, a veces las adobo. Digamos que la crisis, de dibujante, me ha convertido en carnicero. Cuando consigo carne, se lo comento a los vecinos; otras veces ellos me recuerdan que les tenga en cuenta para la próxima...

En ocasiones valoré la opción de capturar vivo algún ejemplar...Pero si no tengo apenas para mi, difícil iba a ser mantener vivo a alguno, además...¡ni hablar!, me traería muchas complicaciones. Casi es preferible el sacrificio en el instante y realizar el trueque por artículos de primera necesidad. Sin ir más lejos mi vecino, el de la puerta contigua a la mía, tiene un pequeño huertecito con tomates, pimientos, patatas, lechugas... Por lo general es el primero al que aviso y, a cambio de un par de kilos de carne, unas costillas, algunos huesos para hacer caldo y algunos chorizos, me surte de lo necesario para que yo pueda hacer los guisos o complementar cualquier otro plato.

El caso es que cada vez se hace más complicado salir de caza. No es sencillo salir con un arma y sin licencia. Si me pillara alguna autoridad me "coserían" a preguntas. Cada día he de irme un poco más lejos... Cada vez más municipios de los alrededores tienen más carteles buscando a los que desaparecen...y cada vez se sale menos por la noche... A ver si termina ya esta maldita crisis...

martes, 20 de octubre de 2009

PEREJIL, SAVIA, ROMERO Y TOMILLO


Si vas a la feria de Scarborough:
Perejil, savia, romero y tomillo.
Dale recuerdos a alguien que vive allí:
ella fue una vez mi gran amor.

En la ladera de una colina, en el bosque verde y espeso,
el rastro de los gorriones sobre la nieve dorada,
cubre y arropa al hijo de la montaña,
que duerme ajeno a la llamada del clarín.

Dile que me haga una camisa de batista:
Perejil, savia, romero y tomillo;
sin costuras ni remiendos,
y volverá a ser mi gran amor.

En la ladera de una colina, una rociada de hojas
bañan la tumba con lágrimas plateadas.
Un soldado limpia y pule su arma.
Duerme ajeno a la llamada del clarín.

Dile que me consiga un acre de tierra:
Perejil, savia, romero y tomillo;
entre el agua salada y la costa,
y volverá a ser mi gran amor.

Rugidos de guerra que arden en batallones escarlata..
Los generales ordenan a sus soldados matar
y luchar por una causa que han olvidado hace tiempo.

Dile que lo siegue con una hoz de cuero:
Perejil, savia, romero y tomillo;
y recógelo en un manojo de brezo.
Entonces, volverá a ser mi gran amor.