Ella se encontraba así...inmóvil, en actitud orante mirando al infinito. Esbelto talle y ojos inmensos. Y esta figura piadosa y ferviente fue mirada, observada y adorada por él. Se acercó por detrás, sigilosamente, aproximando su boca a la nuca. Apoyose en ella cubriéndola de férreas caricias. En la pasión y sin cambiar de posición comenzaron la cópula. Transcurrió sin prisa, y en el momento del clímax, cuando su cuerpo empezaba a convulsionar, ella quiso mirarle tras despertar su deseo voraz...y giró su cabeza que rozó con la de él...y al conseguir tenerla a la altura de su boca se la comenzó a devorar. Duró justo el tiempo que tardo en eyacular...
Cuando ella hubo saciado su apetito, tanto físico como amatorio, simplemente volvió a su posición inicial...inmóvil, en actitud orante mirando al infinito...




