
Un horizonte sangre y naranja sobre el que se recortan unas formas algodonosas y purpureas. Más arriba el firmamento vira al violeta y ella destaca con esa forma de afilada hoz blanca y brillante. Sin duda, esta noche, adopta esa forma para segar estrellas. Y mientras las que corta caen en forma de fugaces, los enamorados se dedican a recolectarlas en sus corazones para pedir deseos. Más adelante, la señora de la noche lucirá plena para reflejarse con todo su brillo en las pupilas de esos ojos esperanzados...


