Tuve la OSADÍA de hacer una especie de continuación. Y digo osadía porque se que jamás de los jamases le llegaría a la suela de los zapatos. Pero vamos...INTENCIÓN PUSE!!!!. Este , de todas todas, se que le suena tanto a Silvirena como a mi Ángel Nocturno... En su día me comentasteis... JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA... Un homenaje más al MAESTRO...
Un niño dejé ya de ser
pues mucho tiempo ha pasado.
Más en forma alguna ha cambiado
mi forma de querer.
Y ese amor que llegue a tener,
tan grande, fuerte, apasionado,
disfrutado antes, ahora añorado,
jamás dejo de crecer.
En aquel reino junto al mar,
aquel donde te sigo visitando,
hablándote, amándote, adorando,
quedó mi alma por no perdonar.
Esos ángeles no tendrán mi perdón,
ni los demonios que te arrebataron.
De mi lado, vilmente, te arrancaron,
y contigo, a su vez, mi corazón.
Y la luna sigue en sueños trayéndote;
y en las estrellas aún veo tu mirada.
Yazgo a tu lado, mi vida, mi amada,
por si vuelves algún día, esperándote.
¡Mi cielo, mi mar, mi musa, mi rosa!
Crecías cual flor sin en nada más pensar
Y yo a tu lado, igualmente, tan solo en amar.
¡Mi querida, mi vida, mi esposa!
Nuestro amor era más fuerte
Que el amor de nuestros mayores.
Sincero, limpio, puro, sin temores.
Tú querías quererme, y yo, quererte.
Ahora mis sienes son ya plateadas
Mi mirada no ha dejado de ser triste.
Mi alma rota en pedazos persiste,
añorando a la tuya, a tu lado encadenada.
En un reino junto al mar.
Tu nombre Annabel Lee era
Y así, lo siento, ¡de ninguna manera!
Dejé, dejo ni te dejaré de amar.
Hace muchos, muchos años,
En un reino junto al mar
Vivía una señorita
Cuyo nombre era…Annabel Lee


















